Descubrí una verdad importantísima
El destino NO existe
A veces en la vida pasan cosas de mierda, pero no de mierdita de esas de las que te encuentras en la calle; sino de esas mierdas que sueltan los elefantes, que son aguadas, tienen al menos un metro de diámetro y huelen a cuando dejas un vaso con jugo de lechosa por dos semanas en una mesa al aire libre.
Y no importa que tan bueno seas, no importa que cosas hagas o dejes de hacer, no importa un carajo. Simplemente un día va a llegar el elefante, posará su colita sobre ti y lo último que oirás será un pedo. Cuando despiertes, una rata se estará comiendo tu oreja y tendrás cucarachas enredadas en el cabello y te preguntarás “¿por qué a mí?… ¿sabes qué?, no es a ti huevón, no son tú y el pato Lucas los que tienen una vida desgraciada. Somos todos.
Recuerdo que cuando ere chiquito, veía las caricaturas esas, tipo Tom y Jerry en las que inevitablemente ponen a un pobre ser que sólo quiere hacer su trabajo, como el malo y le pasan cosas demasiado malas para que un niño de nueve años realmente las pueda ver.
Siempre me preguntaba “¿Por qué carajos le pasa eso al pobre Tom si lo que quiere es atrapar al ratón que está invadiendo su casa?”. Y la respuesta no podía ser más simple que el hecho de que los guionistas para caricaturas quieren enseñarles a los niños que no importa lo que hagas, no importa para qué lo hagas y no importa lo que sacrifiques para hacerlo. A la final pueden pasar dos cosas:
- Las cosas salen bien a medias después de sacrificar más de la mitad de lo que esperabas
- Todo sale como la bosta de elefante
Y esa es la ley de la que se deben regir las cosas en el universo: Si algo puede salir mal, saldrá mal.
Edward A. Murphy Jr.
Sí, leíste bien. Esa es la famosa (y verdadera) “Ley de Murphy” a la que todos se refieren cuando ven que el carril de al lado en la autopista va más rápido.
Y pues así es. En el mundo puedes ser una buena persona y hacer que todo a tu alrededor sea lo más noble y honrado posible. Sin embargo un día despiertas y tu perro se murió, o a tu hermano menor le da AH1N1.
Puedes pasar la vida rechazando el cigarrillo porque hace daño y al día siguiente te enteras que tienes un cáncer terminal en los pulmones.
Así como puedes ser un ex golpista, psicópata, genocida, enfermo y maldito dictador como lo es Hugo Chávez, y sin embargo gozarte la vida y comerte el pedazo más grande el pastel.
Jesús
Charles Manson
Ama a tu prójimo como a tí mismo